sábado, 16 de julio de 2011

Tres y algo de la mañana


Justo ahora estoy encerrada en el cuarto de lavado. Madre está dormida y padre también. En la casa todas las luces apagadas. En el edificio sólo se escucha el subir y bajar de un elevador que por las noches se vuelve loco, y el gotear de los restos de lluvia.

Acaban de cambiar el foco del cuarto de lavado. Antes todo a medio oscuras con tonos rojizos deslavados. Ahora todo blanco y resaltando en cada uno, los verdaderos colores del mosaico.

Sube y baja y en su recorrido sí hace temblar al edificio. A mí nadie me engaña, ni los ronquidos de mi padre, ni el dejar de sollozar de mi madre.

sábado, 9 de julio de 2011

Y pobre del que a mí me entienda

Duelen las cosas que se hacen y no salen, duelen las cosas que se hacen por encargo y no salen. Armo estrategias para que todo quede en tiempo y con un poco más de estrés. Mi responsabilidad no es tan compatible con mis obligaciones, la tengo. Tengo la simpatía de una mula, lo siento, lo sueño, pero sí. Depende del día, de cómo me dejen despertar, de cuánto me dejen dormir, de que pueda o no bañarme con agua caliente y sin mucho esfuerzo. Juro que me baño a jicarazos por convicción, pero últimamente ello está arruinando todas mis inquietudes. Y es que el baño es cosa diaria, cosa que se hace al principio del día, cosa que en estos días se hace mientras hace frío y salir y venir y preparar y estar lista y congelarse los pies y cargar cubetas capaces de sacar hernias que se dolerán hasta después, es una labor titánica y yo de titán no tengo nada. Pienso y me exijo y pues mejor no, mejor olvido y dejo pasar el día hasta que días se vuelven tardes y entonces a cualquiera le parece absurdo un saludo de buenos días aunque el día sea todo y la tarde y la noche partes que integran el todo día. Buenos días se deben de agradecer aunque las 17.46 horas sean. Absurdo el que diga buenas noches a las 10. Así la cosa, así de mareada, si simple fuera simplemente saldría a las 6 de la mañana, correría confiada de que a mi regreso mi cansancio, mi sudor, serían rápidamente consolados con el caliente baño, pero no, hay que jugar todavía a levantamiento de cubeta, esperar a calentamiento de agua y ver que nada otra cosa pase para, entonces sí, disponerme a ponerme en resguardo de todo lo que amenace mi día con su pesadez y mi dejadez y total que día, yo y cubeta no hacemos un buen equipo. Van días seguidos que en esto pienso y que júrome por el amor que a mi pareja guardo, que no volverá a pasarme al siguiente, pero quédome despierta hasta las altas de la madrugada, voyme[1] a dormir hasta quedar de la madrugada satisfecha, y mis sueños prolongo hasta que el día deja de ser día para poder ser absurdo amanecer de buenas y en buenos días. Hace frío, en estos días hace frío a todas horas, voy a poner mi cubeta (14.10 hrs.).

Voy y vengo y en lo que se llena[2]: Justo el día que una amanece queriendo hacerse la limpia, descubre que su vecino menos pudoroso también. Y ya no estoy hablando de baños, regaderas, agua caliente o fría, hablo de trastes sucios, mañanas nubladas[3] y vecinos que no dan un paso si no van cantando desentonadamente. Y díganmelo a mí, a mí que vivo con quien como los ángeles canta, con quien como ángel me deslumbra y derrumba mis propias ganas de cantar. No se puede vivir así, no así teniendo que ir de nuevo por cubeta, no así sin poder cantar, no bañando, no lavando, siempre bajo la sombra de un falto de pudor y de un diestro cual el más. Vengo.

Venía y amor me sorprendió en el camino, justo cuando sentía que la hernia quería salir y quería hacerlo a la altura del cuello, del lado derecho. Amo que amor me salve, pero amor no siempre está aquí para hacerlo. Por cierto que se me pasó de llena[4], que una no puede venir a sentarse a escribir con tranquilidad si anda esperando a que una cubeta se llene hasta cierto punto, el punto en el que hernia se queda tranquila en donde debe de salir y no se avecina a mi cuello amenazando la yugular en tan mis malas condiciones, pues no, aunque quisiera, todavía no me he bañado. No es mi culpa, no me dejé dormir hasta tarde, me dieron chance de hacerlo.

Empieza a llover y el agua todavía no está caliente. Empieza el fútbol, las faltas, los goles, la tarde ya es más que tarde, sobretodo porque no hemos desayunado y ya tenemos hambre de comida corrida o pasta hecha en casa, pero pasta en casa también se ve amenazada por el mal tiempo. Cocinar es cosa difícil cuando no hay cocina dentro de casa, cuando agua corre sólo en el lavabo colectivo y lavabo está siendo usado por otro que con ánimos de limpieza tuvo a bien despertarse temprano. Hambre, ganas de bañarme y en vez de eso lluvia y el eterno fútbol[5].

...


Sabía que si dejaba que él leyera, él malinterpretaría. En realidad era una prueba, prueba a mí misma, quería saber qué tanto algo que escribiera sería algo que se entendiera, creo que sí entendió, pero no lo entiende como debe de hacerse. Esto es para que nadie lo lea o para que todos lo hagan sin que se relacione conmigo, es ficción, es comedia, es escupir palabras. Obviamente hay cosas que pienso y que siento tan fielmente como aquí describo, pero tales sentimientos y pensamientos pasan tan sin dejar rastro como que quería hacerlos más palpables para solamente acordarme de ellos. No hay nada que en realidad duela, no hay problema con el baño con cubeta, arriba mismo comenté que era mi misma convicción la que alegremente me obligaba a bañarme así, sí extraño, sí las cosas podrían ser más fáciles, pero estamos construyendo, de lo contrario ya me habría ido y Dios y los que me conocen y saben y saben y me conocen, saben que así hubiera sido.

Escribiendo se siente mejor y se lee divertido, pero hace falta saber cómo se lee si uno no es yo. La mala noticia es que a quien más debiera recurrir no me da espacio para el mínimo de la nada de la que quiero advertirle. Mejor me callo, mejor me convenzo de lo que tenga que convencerme y no importa, lo amo, amo estar aquí, sobretodo amo que cargue la cubeta, compartir el agua caliente con él y hacer de las tardes y las noches los días enteros[6].

Paraguay 2 vs. Brasil 1, como queriendo demostrar cómo las cosas dan vueltas, se contraponen después de parecer estáticas, indispuestas, acostumbradas. Ruedan aún las rocas y acompañándolas el viento que ahora trae días lluviosos y que después nos dejará, para seguirnos quejando, de la luz intensa del sol. Y pobre del que a mí me entienda.



[1] Mi ordenador insiste en que mis palabras no existen.

[2] La cubeta, obviamente.

[3] Todavía.

[4] La cubeta, op. cit.

[5] Brasil 1 vs. Paraguay 0.

[6] Brasil 1 vs. Paraguay 1, y lo sorprendente es que haya leído mientras el fútbol.

martes, 30 de noviembre de 2010

Yo - mano - dedo - ...

Una vez que hube estado en tales condiciones es que estuve al tanto de lo que se pudo suponer que pasaría. Y no es nada, sólo superstición y de la menos intencionada.

Entonces desperté sabiendo que no debía recurrir a lo mismo... Llegué a lo mismo y esperé, esperé más de lo que otras veces había esperado, o al menos así lo parecía. Fue talvez menos, pero llegando como con ese sentimiento.

Incalculable poder.

Entonces [siempre así, siempre otra vez] que decido que lo que sigue no merece mi tiempo, mi esfuerzo, mi preocupación. Dentro de poco me encontré en la casa que pago por poseer con la incertidumbre que quedó borrada al encontrarla hecha un desastre, desastre provocado por la remediada situación escolar y arreglado con esperanzada felicidad, disfrutando la libertad tallando los trastes.

Breve situación, breve sentimiento de encuentro de lo esperado.

No importa. No es lo que al fin y al cabo justifica.

Justifica el mail de “perdón” que pensaba enviar y que no envié gracias a que no caracteriza mi persona,,, Carácter mujer!! Es lo que me falta, y me sobra el puto orgullo que arraigado de lo más profundo de mis senos tengo.

Es hermoso el tiempo. Es hermoso verlo. Saber que uno lo construyó.

Pienso que, como todo, lo mío, no tiene por qué tener explicación. Sobre todo cuando cualquier otra cosa (y no es que sólo ahora sea así) es más importante que lo que a mí me lleva a tomar decisiones drásticas.

En fin, pensarlo de otra manera sería demostrar lo poco que he madurado y la falta de condiciones pertinentes para la toma de decisiones.

No es el punto, no es el argumento en contra, no esta vez.

Hace poco tiempo tuve la fortuna (y ahora sólo puedo hablar bien el respecto) de cumplir 25 años. Es un establecer contexto, no es queje. Y, después de cumplirlos, sentí, como cualquier ser humano normal, la pena de la carga de los años alrededor del cuerpo frágil y frágilmente soportado por su incipiente experiencia y quejas diarias. Decidí escribir, decidí dejarme llevar, entendiendo la máquina reproductora de letras como dulce allegada mía y quién más que ella podría ser mi perfecto confidente, cuando todos los demás, además de que sólo parlotean, se quedan ahí sin conclusión alguna, sin guardar, sin apetecer.

Lo único que lamento es la pendiente breve de mi departamento.

Intimídome, pues, poco con lo poco que de una máquina se puede esperar y comienzo escribiendo a pesar de que tengo un dedo discapacitado.

hace un rato justo el dia de su cumpleaños decidi quemar un pedazo de cuerda hilo impuro que contaminandose se desprendio de si mismo separandose en mechas con el calor necesario para propagar la luz que solo de la vela venia para depues salir volando en pequeñas particulas empecinadas a arder para luego perderse en la calma del consuelo de mi dedo mas grande dentro de mi mano mas diestra pus fue lo que de el saque junto con la imposibilidad de poder ahora escribir correctamente.... sabes en otro tiempo me hubiera negado rotundamente a escribir sin acentos sin consonantes sin puntuacion, sin tema…

En otro tiempo.

Ahora la herida es dura. Es una capa tras otra. Es lo que más protejo, pues aunque había estado tomando medicamentos para alejar la gripe de mi castigado cuerpo, pronto siguió siendo algo más, como siempre, como nunca se debe de dejar de esperar. El dedo punzante y olvidado, puesto que a conciencia fue puesto en reposo para su no infección, inflamación y amputación.

Mi novio ronca en mi lecho..... yo sigo olvidando..

Es un danzar la mano que insoportable a otros ojos sería.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Sobrevenido venido

Probablemente voy a perder, pero mis jugadas van a ser las más interesantes.

viernes, 22 de octubre de 2010

y de ti corriendo...

Bien, viendo viento en popa siguiendo.
Bien astuto, superfluo, condescendiendo.
Abasteciendo sanamente, dizque no interfiriendo.
Ando, ando yendo y no transgrediendo, total, sutil, inútilmente, falaz asistiendo.
Aunque cayendo nunca afligiendo, Sola sólo una solamente vez saliendo.
Azotando mientras ahora poco respondo.
Perfumando lo que no huela y oliendo lo que prescindiendo sensata aunque a veces, veces pocas, siento.
Acomplejada siendo.
Ando yendo y de ti huyendo.
Pena sin más y sin ti saliendo.
Acontezco aquí, ahora y siempre.
A pesar de ti, de ambos y de todos haciendo.
Sorpréndome y de todos escuchando, y aunque apetezco detesto y de ti no me plazco.
Esfuérzome diciendo, insinuando y haciendo, sobre todo no entendiendo.
Detesto esto a pesar de ello que de ti se mal entiende.
Y me doy a basto con tanto poco que de ti se pretende.

Duele de ti no recibir entendimiento.
En lo único que reparo es en tu queja permanente.
Mente sintiendo en mente fingiendo, siendo andando y de ti corriendo.

Escondo, abono y reconozco lo que en ti no encuentro.
Amanecer perfumada del mismo lecho en que apestando seguimos permaneciendo.
Lo que en soledad, ambos mejor entendemos.

Y a vómito mis manos oliendo.

Secas, aún despiertas temiendo.
Quiero dormir y no a tu lado permaneciendo.
Distante, insegura y orgullosa existiendo.
Porque a tu lado ya no he podido encontrar el consuelo.
Ni de secas manos, ni de hambriento cuerpo suplicando y gimiendo.
Odio odiando lo que a tu parecer general considera obstinado, pero concreto.
Denota lo que resultante de todo, viene en todos, advirtiendo.
Amo escribir cuando tú, solo, permaneces riendo.
Ríe ahora que sabes que no es pretexto.
Y cuando descubras la zozobra del amor intenso,
desearás haber entendido, conmigo, lo que en el presente inconsecuente por tus faltas muéstrase inmenso.
Ahógate.
Sigue fingiendo.

Impídeme diciendo que no hay más y que lo que sigue está ya por siempre y más intenso.

Destaco saliendo, de todos haciendo, en lo más que de nada recupero.
Lo que hago desencanta y lo que canto me lo aguanto enmudeciendo.
Empero estamos, a uno y otro lado, con calor sintiendo.
Asfixia asquerosa que sólo es por tu cuerpo.
No te necesito aquí.
No te quiero.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Tiempo

Se supone que los años se dividen en 12 meses, cada mes con 4 semanas, cada semana con exactamente 7 días y 5 de éstos deberían de considerarse como hábiles. 24 horas al día, de las cuáles tendríamos que pasar dormidos, por lo menos, 6, en mi caso 8. 24 menos 8 nos deja 16 horas, menos 3 horas al día para preparar y comer sus alimentos, quedarían 13 horas dentro de las que voy a considerar otras 3 para transportación e idas al baño. 10 horas totales, 5 días a las semana, por 4 semanas al mes, igual a 200 horas hábiles; suficientes para hacer de una vida algo que valga la pena. 8 horas al día para dormir, 2 días a la semana para totalmente descansar y 6 horas todos los días para comer o transportarse o echarse un rapidín. Lo único que hay en la vida, es tiempo.

Podría aceptar que el hombre necesite de otro tipo de circunstancias que obligatoriamente tendrían que practicarse dentro de las horas hábiles para completar su pleno desarrollo. Digamos que tales actividades extras podrían llevarse a cabo en hora y media de ejercicio (con todo y sus estiramientos finales), hora y media de sexo (con todo y su calentamiento) y 2 horas de convivencia social (ya sea con amigos, familia o pareja), lo cual nos quitaría 5 horas diarias dejándonos con 5 horas hábiles al día por 5 días a la semana, serían 25 horas semanales y al mes 100. Diría que todavía puede considerarse suficiente para poder armar con nuestro tiempo la sólida proyección de lo que será nuestra trascendente participación en la Historia y más si se considera que en realidad no se tienen relaciones sexuales todos los días, se puede descansar, un día a la semana, de hacer ejercicio, se puede evitar dormir tantas horas, dejar de preparar alimentos al conseguirlos hechos, pasar poco tiempo consumiéndolos pudiendo invertir éste en horas enteramente aprovechables, destinarlas a continuar con la convivencia social (por alguna razón, esta parte a la humanidad gusta mucho) ,o bien, utilizar todo un día hábil para actividades de "recreación" (etc.) y utilizar de otro día 10 horas netas al desarrollo del legado histórico. En fin, es amplia la manera en la que pueden administrarse las horas y, por lo tanto, adaptables al tipo de vida que cada individuo quiera ejercer. Al final siempre va a haber tiempo para trabajar y tiempo para disfrutar.

Lo sorprendente es que muchas veces encuentro que la gente no duerme bien, no come bien, no llega a tiempo, no hace bien del baño, no practica ningún deporte, no tiene vida sexual, no tiene pareja, odia a su familia, es socialmente incompatible y además se queja de no tener tiempo!

Porque estas personas tampoco se la pasan en museos, teatros o leyendo. Muchos no tienen hijos, y los que tienen, los descuidan. Por otro lado están los que sólo viven trabajando; habíamos quedado que con 5 horas al día podría considerarse suficiente, con 10 horas estaríamos haciendo lo ideal y tendríamos tiempo para todo lo demás, de dónde es que no sacan tiempo los incansables trabajadores para no poder dormir, comer bien, hacer el amor, convivir o ver una película? Por qué si tiempo sobra, tiempo falta?

Si tomáramos una hora al día, por 7 días a la semana, en donde cada mes tiene 4 semanas, dentro de un año que tiene 12 meses daría como resultado 336 horas, más los días extras de nuestro fluctuante calendario, 365 horas, poco más de 15 días enteros al año para sólo dedicarlos a brillantes proyectos. No es consuelo, pero también se ha demostrado que en 15 días o menos se pueden realizar grandes hazañas. Talvez no dependa del tiempo invertido sino del acierto de los procedimientos o el alcance de las motivaciones o la inteligencia para concluir mejor y más rápidamente o no lo sé. Con esto sólo quiero demostrar que no se requiere de una vida dedicada a trabajar para poder aportar algo, a veces los resultados llegan con los últimos o con los únicos esfuerzos. Si los resultados nunca llegan, habría que considerar otros agravantes.

Es complejo siendo todo tan fácilmente entendido, porque hasta aquí vamos bien, no?

Qué factores son los que impiden que cumplamos con el eficiente uso del tiempo, en qué actividades perdemos más tiempo del que debemos, cuál es el tiempo improductivo, qué estamos haciendo cuando no estamos haciendo nada, por qué es posible considerar que parte de las horas que pasamos "trabajando" no sean horas que vayan construyendo algo?

Las respuestas a estas interrogantes son un punto de partida para poder estructurar rápidamente los fenómenos que complican al ser en su intentar desarrollarse. Éstas, siendo sólo punto de partida, no ayudan a encontrar la solución, por lo tanto no buscaremos respuesta a ellas, no lucharemos contra todo lo establecido, no devolveremos entendimiento al mundo hasta que el mundo demuestre que entendimiento es lo que quiere tener. Porque desde aquí te veo desperdiciando tu tiempo y no estar descontento con eso. Al rato también te veré quejarte al respecto, pero dispuesto a volver a hacerlo. Me volveré tu cómplice y solaparé tu corto esfuerzo y sentiré que mi tiempo es menos desperdiciado que el tuyo y me conformaré con eso. Así de corto el alcance de nuestro entendimiento y nuestro tiempo, así se forman los parámetros, midiendo en tu pobre desempeño el alcance del mío. Triste triste triste infinitamente...


Me gusta más salir de noche, pero me choca no poder verlo todo tan claramente como durante el día. Entonces qué? no salgo? salgo y me aguanto? o en realidad me gusta más salir de día?

jueves, 16 de septiembre de 2010

De pendiente

Discuto conmigo misma y disfrazo las maneras para que tal no pueda entenderse. No quisiera defraudar los ánimos que imprimo a sus vidas, no quisiera que vieran en mi un ejemplo de sus múltiples inconsistencias. Al contrario, discuto conmigo para mantenerlos en pie, nada de lo que me mueve es egoista, pues cuando me derrumbo sólo lo hago pensando en ustedes y en su capacidad de entender.
De repente el desaire y con él el "te lo dije" que me dije para que cuando en ésas estuviera siempre saliera adelante. Reprimo mi depresión en pos de la buena fe que les tengo, porque de todas las porras que me han echado, sus súplicas han sido las más fervorosas y mi entrega por ustedes la más convincente.
He llegado hasta aquí para advertirles los inconvenientes, la mala fama que tuve y que ahora me detiene aquí pudo haber no sido suficiente, pero la calidad del sufrimiento ha puesto en el correcto lugar lo que siempre estuvo dispuesto al servicio ajeno. Aprovechen, pues yo aprovecho en ello todo mi tiempo, deparándoles más de lo que el buen augurio pudo haber predestinado, pues mis apuestas nunca han sido ciegas, porque prevengo con delicadeza lo que después evitaré perder en fuerzas.
No discutan entre ustedes, saben que no me agrada el zumbido de su ambigüedad ni el detonar de sus erróneas conclusiones. Si en vez de estar aquí estoy allá y necesitan de mi guía, pueden hacerme llegar sus dudas a través de esos mudos pensamientos que a nadie hacen daño y que tan buen ambiente han logrado. Cuando llegue sabrán que supe y sabrán que saben y que no habrá necesidad de preguntar obviedades. Cultiven la reflexión así como yo me preocupo por cultivar los argumentos con los que conmigo misma discuto y con los que nunca quisiera abrumarlos, pues soy la paz que nunca me podré dar y en ello la felicidad que a sus vidas nunca hará falta.